Txikon, Madariaga y Tamayo hacen cumbre en el Gasherbrum I
Junto con sus compañeros, hollaba el GI sin demasiada dificultad a las 11:15 de la mañana
Miércoles, 13 de Julio de 2011 - Actualizado a las 11:27h
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Junto con sus compañeros, hollaba el GI sin demasiada dificultad a las 11:15 de la mañana
Miércoles, 13 de Julio de 2011 - Actualizado a las 11:27h
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BILBAO. Alex Txikon, junto con sus compañeros del ABC Team, Gerfried Göschl y Louis Rousseau, Juanra Madariaga y Jose Carlos Tamayo partían a las 02:00 de esta madrugada, desde el Campo 3 situado a 7.100 metros hacia cumbre.
A las 11:15 de la mañana hora pakistaní, Alex Txikon confirma que han llegado a la cumbre del Gasherbrum I, a 8.068 metros, sin demasiada complicación. Se han encontrado mucha nieve por la ruta, pero el tiempo era bueno y apenas había viento. Por lo que 8 horas han bastado para llegar hasta la cima del ochomil que tanto se les resistió en invierno.
"Esto es una maravilla, qué pasada, qué ganas tenía de estar aquí"comentaba Alex, sin ninguna falta de aliento. Esta vez, según comenta, no le ha supuesto demasiado esfuerzo físico y todos han llegado a la cima del Gasherbrum sin ninguna dificultad.
La noche ha resultado bastante dura, ya que ha habido algún percance con el racetracker, y al inicio de la ascensión se ha apagado, a unos 7.200 metros. No ha sido hasta las 8 de la mañana (11:00 en Pakistán) cuando Alex se ha dado cuenta, y ha vuelto a encender el racetracker, momento en el que hemos visto que el indicador ha subido hasta la cota de los 8.000 metros de golpe.

La gran carga de nieve de las montañas obstaculiza a los alpinistas que ya se encuentran en el Karakorum. Algunos permanecen en el base, otros con gran esfuerzo ascienden y abren, como Zerain, Arrieta y Vicente en el Nanga, o Txikon y sus compañeros en el GI. Gerlinde se encuentra con problemas en la aproximación al K2 por la norte, al fallar los camellos que deberían transportar el equipo
Mucha nieve en el Karakorum. En el GI ha obligado a trabajar de lo lindo a Txikon, Tamayo, Madariaga, Göschl y Rousseau para llegar al campo 2.
En la casi inexplorada cara norte china la historia se repite. Recordemos que hace 1 año la expedición italiana que intentaba alcanzar la cara norte del GI, la última vertiente virgen de los ochomiles, prácticamente se quedó sin opciones antes de comenzar debido a los problemas que tuvieron con los camellos en la aproximación, y que les obligó a trasladar todo el equipo básico a ellos durante largos días por la morrena y el glaciar hasta el campo base, limitando sus posibilidades.
Alex Txikon, Tamayo, Juanra Madariaga, Gerfried Göschl y Louis Rousseau realizaron un porteo el pasado viernes hasta el lugar en el que instalarán el campo 1 del GI, a 6400m de altura. De madrugada, cargados con todo el material, salieron del campo 1 hacia arriba. Fueron fijando cuerda en los lugares más complejos, y tras depositar el material en el campo 2, descendieron de nuevo. La mayoría decidió quedarse a dormir en el campo 1 para descansar, pero Louis Rousseau y Alex se encontraban fuertes y descendieron del tirón hasta el campo base.
LO QUE IBA A SER UN DÍA DE RELAX SE CONVIRTIÓ EN UNA OPERACIÓN DE RESCATE
JUANRA MADARIAGA - Jueves, 7 de Julio de 2011 - Actualizado a las 05:54h
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LOS planes son los planes y generalmente los elaboramos con varios días de antelación teniendo en cuenta los partes meteorológicos que nos llegan, el estado físico y psíquico de cada uno, etc, etc.
Pero el devenir de las horas nos aporta sorpresas que nada tienen que ver con lo que el ser humano previene y controla. Es decir, en cada momento el desarrollo de los acontecimientos se puede tornar feliz o trágico.
Después de haber casi montado nuestro Campo 2 cerca de los 6.400 metros, decidimos tomarnos unos días de descanso gracias, además, a la aparición de un frente que nos debía replegar en el C. Base. Ayer iba a ser un día de duchas, afeitados, limpieza, escritura y relax, pero la realidad se tornó otra.
Tuvimos que descender al porteador de una expedición japonesa que padecía un posible edema pulmonar
Para cuando me desperté, a eso de las seis y media de la mañana, ya se oían voces alrededor de la tienda. Me levanté a tomar un té y vi a Jose Carlos cerca de la tienda de Gerfried. Al cabo de un rato Louis estaba completamente vestido para salir para arriba. ¿Pero que sucedía? Al parecer, Gerfried había recibido vía walkie una llamada desde el C. 1 pidiéndonos ayuda. El caso es que un porteador de una pequeña y extraña expedición japonesa estaba muy enfermo en el C.1 con un posible edema pulmonar grave. Según lo que sabíamos estaban intentando bajarle unos compañeros suyos pero estos no podían. Como digo, Louis ya tenía consigo todos los medicamentos necesarios para aplacar en la medida de lo posible el grave estado de esta persona. Jose Carlos se vistió en un di-da y ambos salieron pitando hacia arriba. Ellos realizarían la primera intervención médica con el herido. Rápidamente formamos otro grupo entre los alpinistas que estábamos en el C. Base para salir sobre todo a bajar al enfermo por el caótico glaciar. Tras varias horas de ascensión, Luois nos comunica que han podido inyectar varias dosis de dexametasona al herido que ya baja con oxígeno aunque con mucha dificultad. Nosotros esperamos un poco más abajo mientras Estephan, el médico de la expe, va en busca del herido para evaluar su estado. Cuando nos juntamos todos vemos que Sadiq (así se llama el herido) tiene mucha dificultad para respirar y caminar. Bajo una nevada importante se le aplica suero con algún otro medicamento para reanimarle un poco. Ahora es nuestro turno. Entre dos alpinistas lo vamos descendiendo por el glaciar, una tarea nada fácil, ya que hay que evitar muchas grietas y algunos saltos más o menos verticales. Lo que en realidad se suele hacer en una hora pasada nos cuesta más de cinco. Sadiq se va reanimando poco a poco y entre todos hacemos que pueda llegar a su campo base pasadas las 17.30 de la tarde donde un par de médicos de otra expedición le acogen y lo estabilizan.
AGRADECIMIENTOS De todas maneras, los momentos más intensos llegaron después, cuando amigos y compañeros suyos nos agradecían con lágrimas en los ojos el esfuerzo que habíamos realizado para ayudar a Sadiq. Bueno, es lo que había que hacer por esta gente que tanto nos da en estas situaciones.
Nuestro plan era salir hoy para arriba pero el desgaste físico que ha supuesto echar un cable para bajar a Sadiq ha hecho que nos quedemos un día más en el base completamente rotos. Hoy en la mañana el propio Sadiq ha venido a agradecernos la ayuda prestada mientras emprendía en descenso a alturas más benignas para él. Ha sido emocionante. Ahora habrá que hacer planes nuevos, después de ducharnos y afeitarnos, eso sí.
JUANRA MADARIAGA